EL CONO, el invento del siglo

En los últimos años ha surgido un aparato taurino, para hacer trabajar los toros y vacas de alquiler, que ha revolucionado la forma de crear espectáculo en los recintos taurino, especialmente en las plazas de los pueblos y en las plazas de toros, El Cono. Un artilugio inventado y patentado por Juan Vicente, un constructor y gran aficionado taurino de Altura, Castellón, que surgió de una idea entre amigos para proteger la fuente de su pueblo y a los animales que se encaramaban a ella.

Juan Vicente, vecino de Altura nos relata que: “sufría cada vez que los astados perseguían a los aficionados en la fuente del pueblo ya que estos se lastimaban a veces y los ganaderos no querían traer a sus mejores animales precisamente por ese motivo.” Tras reunirse los amigos tras cada tarde de espectáculo, formaron la idea de que había que proceder a la fuente y crear un sistema de protección que a la vez sirviera de barrera para los recortadores y que evitara que nadie se hiciese daño. Y así, sobre el 2009, entre bocetos dibujados en papeles cualquiera e ideas al aire, Juanvi, que así le llaman, decidió hacerse cargo de un proyecto y hacerse cargo de los costes, e invirtió varios miles de euros de su bolsillo en comprar todo el hierro y contratar a un especialista en herrería para formar un prototipo.


Juanvi nos cuenta emocionado que “en principio, solo lo hice para proteger la fuente del pueblo y a los animales, pero posteriormente y aconsejado por ganaderos y amigos, tras percatarme del gran juego que desarrollaba el invento y las reacciones del público y recortadores, me lancé a la aventura de patentarlo, por si acaso el invento funcionaba. Y tras muchas horas de llamadas, visitas, papeleos y unos cuantos miles de euros más, logré patentar el proyecto.”

Con este título y derecho, nadie puede ni debe fabricarse uno con características similares o utilizarlo sin antes no ponerse en contacto con el inventor. Juanvi, en conversación con nosotros, nos dice: “nadie debe instalar un cono en sus fiestas, ni siquiera se debe de alquilar si el arrendador no tiene un contrato con el propietario de la marca y que previamente haya aportado a la comision o peña organizadora de las fiestas.”

El cono ha triunfado como aparato de moda precisamente por su sencillez, y por la facilidad de salvarse los recortadores y la suavidad que tienen los animales para empinarse sobre ella o incluso trepar encima.

Este artilugio está caracterizado porque comprende un cuerpo tronco piramidal conformado a partir de una pluralidad de paneles unidos entre sí y configurados cada uno de ellos en forma de trapecio isósceles. En la parte superior de dicho cuerpo tronco piramidal existe una tarima circular que se fija a la parte superior de los paneles en los cuales se coloca una escalera vertical y se le suelen atar cuerdas que servirán para escape de los recortadores y motivo de provocación del astado para que suba a por ellos.

No obstante, Juanvi ha tenido discrepancias con varios empresarios de barreras, plazas y aparatos, que no vamos a nombrar, y algunos pueblos, ya que se han construido sus propios conos, y pese a avisarles en diversas ocasiones, y ante el caso omiso, e incluso burlón de algunos de estos, se vio forzado a denunciarlos, de los cuales, tras unos nada deseables juicios y vistas, ya existen tres sentencias firmes condenatorias que le dan la razón, y una con carácter penal para uno de los implicados.

Este constructor dispone de varios conos para alquilar, con un coste aproximado de unos 300 euros para unas fiestas, así como autoriza licencias para otros arrendadores de aparatos que deseen fabricarse el suyo propio, pero pagando un derecho por su utilización, que suele rondar por los 100 euros por fiesta. Del mismo modo, también hace un paquete de utilización por año por un precio adecuado a las veces en que un empresario alquile su aparato bajo contrato y compromiso.

Juanvi también nos recalca “hay mucho pillo suelto, vivimos en el país de la picaresca y son varios los que se han fabricado un cono, pero yo tengo información de prácticamente todos los que lo utilizan, y salvo algunos que ya llegaremos a un acuerdo, el resto no ha puesto ninguna pega por pagar los derechos de utilización.”

Para evitar justamente esto, o los despistes, se va a crear un catálogo numerado con una placa que se colocará a cada cono para justamente dar carácter de dotación y como garantía de cono autorizado, así como facilitar la autorización a los distribuidores oficiales de cada comarca, provincia o Comunidad.